[FONT="]"Matador Alonso, corazón rojo"[/FONT] II Parte - Fin [FONT="]Bahrein 2010: la carrera de su vida [/FONT][FONT="]Ser un jugador de equipo[/FONT] [FONT="]Si tienes el exterior de la curva 1 de este Tilkódromo, por la 2 tienes muchas posibilidades de llevarte el gato al agua. En realidad, su P3 no era tan nefasta como se podía pensar. Sólo tenía que recuperar unos metros a Felipe, y luego meterle el morro en la curva 2. Ya lo había dicho el presidente de Ferrari: los pilotos trabajan para Ferrari, para el equipo, con todo el énfasis en la palabra 'equipo', así que Felipe no iba a hacer ningún movimiento extraño tipo Barcelona o Nurburgring 2007. Fernando pasó limpiamente, ¡ciao, Felipe!, ahora sólo corría contra Seb.[/FONT] [FONT="] [/FONT][FONT="]Con esta maniobra Fernando ponía de nuevo las cosas en su sitio[FONT="], así que no iba a arriesgar más de la cuenta. Su supremacía en el equipo quedaba a salvo, ahora sólo iba a pensar en puntos, puntos y más puntos. Puntos y campeonatos, esa es la piedra angular, el pensamiento transversal de este nuevo Fernando.[/FONT][/FONT] [FONT="]Durante la noche del viernes, y aplicando sus cálculos, tenían claro que a Red Bull iba a ser difícil batirle, a no ser que consiguieran la pole, o la primera fila, y hacer la misma maniobra por el exterior que hizo con Massa. El problema no era tanto su velocidad pura, sino que en la primera parte de la carrera, los 10 kg de menos que iba a cargar Vettel, iban a presentar una barrera de al menos 3 décimas por vuelta.[/FONT] [FONT="]¡A la carga![/FONT] [FONT="]"Sea lo que fuere, fue algo típico de los coches de Newey, absolutamente rápidos y brillantes, y tontamente vulnerables a las fallas mecánicas".[/FONT] [FONT="] [/FONT][FONT="]Exacto. En carrera se cumplieron a la perfección los cálculos de Ferrari, para cuando Fernando entró a cambiar ruedas en la vuelta 16, su diferencia con Sebastián era de 5 segundos. Pero a partir de esa parada, con sus neumáticos prime nuevos, y 2 segundos en el bolsillo, gracias a que había adelantado su pit stop, Vettel estaba mucho más cerca. Lo tenía donde quería: 3 segundos, y había igualado prácticamente la relación peso/potencia.[/FONT] [FONT="]Sólo tenía que esperar. Cuidar sus neumáticos, ahorrar un poco más de esa nueva gasolina que Shell extrae de la paja de un cereal no comestible, y esperar su momento; si es que lo había. Mientras tanto, tipos como Lewis y Michael, luchaban con un coche subvirador a más no poder, con menos downforce que los Ferrari y los Red Bull. Algunos, como Michael, atribuían esa falta de agarre a la nueva dimensión de los neumáticos delanteros: Desde mi punto de vista, está todo un poco más limitado, se trata de los neumáticos delanteros. Son pequeños, muy pequeños. Eso no se adapta demasiado a mi estilo de pilotaje.[/FONT] [FONT="]Felipe entró una vuelta después que Fernando[FONT="], y empezó a machar las pantallas de tiempos con parciales en morado. ¿Estaba demandando demasiado de sus neumáticos? Tal vez, y también recalentando un motor que empezó a lanzar alarmas, y aumentando su consumo innecesariamente, así que por una cosa u otra, tuvo que levantar el pie.[/FONT][/FONT] [FONT="]Mientras, Fernando, lanzó un pequeño ataque a Sebastián, pero Andrea Stela le avisó de que en el F10 de Massa se habían disparado las alarmas, así que se trataba de conservar motor, y esperar a las últimas 10 vueltas. Tenerlo, lo tenían a tiro. El ritmo de Ferrari, era superior. Alonso seguía ahorrando gasolina, y neumáticos. No quería arriesgar tampoco su nuevo Ferrari 056, pues después de haber cambiado el motor en sábado, y con sólo 8 motores para los 19 GP, no había que hacer locuras.[/FONT] [FONT="]La suerte viene a visitarte[/FONT] [FONT="]Pero no fue necesario. Como decía Giuseppe Verdi, la fortuna viene a visitarte, y Seb fue victima de una de esas averías que son foco de controversia toda la semana. En principio, parecía un tubo de escape roto, después fue una bujía, y luego un fallo en el cálculo de consumo de gasolina o que Vettel gastó más combustible del debido en su primer stint. Sea lo que fuere, fue algo típico de los coches de Newey, absolutamente rápidos y brillantes, y tontamente vulnerables a las fallas mecánicas. Algo que alguien como Michael o Fernando, nunca dejarían de aprovechar, claro.[/FONT] [FONT="]La palabra victoria se formó en la labios de Fernando, sólo tenía que llegar a meta, y el sueño se convertiría en realidad. En ese momento era todo manos, corazón y cabeza. Se acordó de sus 2 años en el olvido, y se sintió como en su primera victoria en Hungría 2003. Se preocupó en cada uno de los ruidos extraños de su F10, y sólo se permitió el lujo de demostrar el verdadero potencial de su monoplaza con una estratosférica vuelta rápida, más de un segundo mejor que el resto.[/FONT] [FONT="]Ahí estaba de nuevo. 14 vueltas después salió de la última curva, y empezó a lanzar su coche con fuerza, con grandes volantazos a izquierda y a derecha. Después de 2007, después de todas las barbaridades que se lanzaron en la prensa inglesa, después de todo el peloteo de la prensa española, ahí estaba de nuevo, en lo más alto. Independientemente de unos y otros. [/FONT] [FONT="]Fernando había vuelto, y lo había hecho para quedarse.[/FONT] [FONT="]Corazón Rojo[/FONT] [FONT="]"Para los chicos, los técnicos e ingenieros más experimentados de Manarello, era un dejá vu. Volvían a estar en la cresta de la ola...".[/FONT] [FONT="]Bahrein 2010 podía no haber sido el GP perfecto, pero habían superado problemas con el sobrecalentamiento del motor, una calificación un tanto deficiente, y un déficit de 3 décimas por el mayor consumo del motor Ferrari. Su ingeniero de pista no daba crédito, pero había ahorrado un par de vueltas más que Massa, conservando neumáticos y motor. Su gestión de la carrera había sido impoluta ¿Qué más podía pedir?[/FONT] [FONT="]Mientras entraba en la zona de meta, para aparcar el coche junto al número 1, el equipo se recuperó del varapalo de 2008, y ese título efímero de Felipe que sólo duro 4 curvas. Se quitó uno de esas finas protecciones de la visera, para tener la visión limpia de goma y grasa. Su casco azul, amarillo y rojo, prácticamente el mismo con el que jubiló a Michael en 2006, refulgía entre la marabunta. Fernando, el matador rosso, sorprendentemente tranquilo se bajó de su monoplaza sin quitarse el casco y se encaramó a su F10 rojo. Estaba de nuevo en lo más alto, y esta vez no iba a hacer celebraciones extrañas que desviaran la atención. Así que, simplemente, miro al cielo como dando gracias, y se dio varias palmadas en el pecho, muy cerca de su corazón.[/FONT] [FONT="]Su corazón, el corazón de sus chicos de rosso, el de Luca, el de la gente de Maranello, el de sus antiguos colegas de Renault y el de todos nosotros.[/FONT] [FONT="]Un corazón nuevo, un corazón rojo, un corazón henchido de sangre y energía, como el de su equipo Ferrari, que desde 2004 no encontraba un líder tan sólido. Para los chicos, los técnicos e ingenieros más experimentados de Manarello, era un dejá vu. Volvían a estar en la cresta de la ola, después de otra travesía del desierto. Volvía a tener su Michael, su Dios, el Sol que los iluminaría en los días de lluvia. El título de 2010, al menos, era posible. Ya nadie se acordaba del pasado... ¿Kimi Raikkonen? ¿Quién era ese?[/FONT] [FONT="]Articulo extraido del Blog de Manuel Ángel Gil [/FONT] [FONT="]Magonf1.com[/FONT] Para todos los fanáticos de Fernando Alonso y Ferrari.